El rey David antes de ser rey fue pastor de ovejas y tuvo mucho tiempo para observar los cielos. A simple vista se pueden ver unas 5000 estrellas, con un telescopio de 4 pulgadas unos 2 millones, con uno de 200 pulgadas más de ¡mil millones de estrellas! Todas colocadas en perfecto orden.
Estos versÃculos nos enseñan sobre la inmensidad del universo y el valor invaluable que tenemos para Dios. El Rey David, al contemplar el cielo, experimenta asombro y se maravilla de que el Dios Todopoderoso, Creador del universo, se preocupe y piense en los seres humanos tan frágiles y pequeños.
Cuando observamos y pensamos en la inmensidad del universo, desde las galaxias más lejanas hasta los detalles más pequeños de la naturaleza, es fácil sentirnos insignificantes, pero ante los ojos de Dios somos lo más valioso, tanto como para enviar su Hijo a pagar por nuestros pecados y reconciliarnos con Él.
2 Grandes son las obras del Señor, buscadas por todos los que se deleitan en ellas.
Deleitarnos en Dios.
El salmo 111 nos habla del cuidado, protección, provisión y salvación que Dios ofrece a su pueblo. El versÃculo 2 nos enseña que el deleite en Dios nos lleva a la investigación. Cuando reconocemos la grandeza de las obras de Dios, nuestro corazón se fascina tanto que nos lleva a la adoración.
Meditar en las escrituras y observar el mundo que nos rodea no es una carga pesada, sino una respuesta natural al amor que Dios nos da. Al igual que una persona enamorada, observa, estudia y se admira de cada detalle de la persona amada, el hijo de Dios glorifica a Dios por sus obras.
Por lo general, el deseo precede al descubrimiento, en hebreo la palabra usada para deleitarse implica considerar algo profundamente valioso. Nada extraordinario sucede en nuestra vida espiritual si no anhelamos descubrir, experimentar y deleitarnos en la presencia de Dios.
5 Has aumentado, oh Jehová Dios mÃo, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros. No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enumerados.
Incontables son las Maravillas de Dios para sus Hijos.
“Has aumentado, oh Jehová Dios mÃo, tus maravillas y tus pensamientos para con nosotros” esto nos habla de lo grande que es el amor de Dios para sus hijos. Él siempre está pensando en cada uno de sus hijos, con “planes de paz y bienestar nunca de mal” JeremÃas 29:11.
Es una promesa de Dios basada en Su fidelidad y no en nuestros recursos, pero que puede ser malinterpretada. Está promesa garantiza que Dios cubre nuestras necesidades fÃsicas, emocionales y espirituales, pero No necesariamente deseos, codicias y necedades.
“Si Dios está de nuestra parte” asà lo traducen otras versiones, esto nos asegura que Dios siempre está a nuestro lado y, si Él está de nuestra parte, nadie podrá estar en nuestra contra. Es una afirmación de seguridad absoluta en su amor y su gracia.
El apóstol Pablo nos invita a considerar la realidad de que Dios está por nosotros, no solo con nosotros. Está expresión (en griego “hÃper”), significa a nuestro favor, ¡Dios está a nuestro favor siempre! Por lo tanto, la oposición pierde su poder.
“No temas, porque yo estoy contigo” esto es tanto un mandato como una promesa. El mensaje es claro: no debemos temer porque Dios está con nosotros, no es que nunca tendremos problemas o dolor en la vida, sino que podemos confiar en la presencia amorosa y refugiarnos en sus brazos.
Dios es intachable y sin mancha, puede tolerar ni tener comunión directa con el pecado, Él está “apartado” (santo) del pecado y la maldad. Su santidad es el fundamento de sus atributos: amor, justicia, misericordia etc., lo que significa que actúan de manera perfecta y en rectitud.
El llamado de Dios para sus hijos es a vivir en santidad y no es opcional, es un mandato de Dios a esforzarnos a ser santos como Él es santo. Con frecuencia, esto se ha malentendido, no es parecer o asumir una actitud piadosa, tampoco es pureza moral, pero sà es poner distancia entre nosotros y el pecado.
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Dios nos da lo Bueno y lo Mejor.
Este versÃculo nos recuerda que todas las cosas buenas vienen de Dios, desde el perdón, salvación y una relación Ãntima con Dios, todo proviene de Él. Dios es Generoso con nosotros, Él es la fuente de todos los dones perfecto y no cambia, Él es inmutable en toda situación y circunstancia por la que pasamos.
“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto” de nuestra naturaleza pecaminosa no esperamos nada bueno, porque todo lo bueno viene de Dios. Dádiva es cualquier cosa que se considere un regalo, don es un talento o habilidad natural para servir a Dios y nuestro prójimo.
“Desciende” esto sugiere que la dádiva y dones vienen directamente de Dios, a medida que avanzamos en nuestra relación con Dios, descubrimos que Él nos da todo lo bueno. Por lo tanto, debemos ser más agradecidos con Dios, por todo lo que nos da y no quejarnos por lo que no tenemos. Si Él es nuestro Pastor, nada nos falta.
Este capÃtulo explora cómo la soberanÃa de Dios como “Pastor” asegura la provisión total, descanso y paz, invitando a confiar en su cuidado personal y constante en lugar de temer, la clave es reconocer nuestra dependencia de Él. David reconoce el cuidado amoroso, guÃa, provisión y protección de Dios: Su Pastor.
“…Mi Pastor…” nos habla de una relación Ãntima y personal. La palabra más dulce es la sÃlaba “mi”, David no dice que Dios es el pastor de todo el mundo (que sà lo es), dice “mi pastor” como si no fuera pastor para nadie más. Él es mi pastor, cuida de mi, me protege, provee y me cuida.
9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos hasta mil generaciones.
Debemos conocer y reconocer, primero que Dios es Dios, no se trata solo de saber intelectualmente que Dios existe, sino de reconocer de forma activa su soberanÃa y fidelidad en cada área de nuestra vida y que, su fidelidad no depende de nosotros, sino de su amor inagotable, su misericordia.
Dios guarda (cumple) su pacto y misericordia no solo a corto plazo, sino hasta por mil generaciones, su amor es constante, inquebrantable y se extiende a lo largo del tiempo. Recordemos que no buscamos ganar el amor de Dios con nuestros actos, sino que nuestra obediencia es en respuesta a su amor y fidelidad.
No es un accidente que Dios es el sujeto de la primera oración de la biblia. “Dios” en hebreo es “Elohim” es una palabra plural usada como si fuera singular. Esto nos hace ver la doctrina de la trinidad desde el principio, hay un solo Dios en 3 personas, los 3 son 1 y no están separados entre sÃ.
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra” En el hebreo la palabra que se usa aquà es “Bara” que significa “crear de la nada”. Dios no usó materiales ya existentes, Dios creó todo de la nada, en perfecto orden para el sustento de la vida. Dios es Omnipotente (tiene todo el poder) y Sabio para crear el universo y la tierra.
31 Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Dios nos da nuevas fuerzas mientras lo buscamos a Él, mientras confiamos en su amor, gracia y misericordia. Si flaqueamos es porque no esperamos en Dios, porque no confiamos en que su tiempo es mejor. Es en la oración y la confianza donde nuestras fuerzas se renuevan para seguir adelante en la adversidad.
“Jehová te guardará…” 3 veces se repite la palabra “Guardará” de todo mal, tu alma, tu salida y tu entrada. La promesa de guardar y/o proteger no nos exenta de problemas, sino que Dios protegerá nuestra alma, nuestra fe y nuestra confianza en Él, para que nos flaqueemos ni claudiquemos en el camino.
“Tú salida y tu entrada” esto representa todas las actividades cotidianas del dÃa, trabajo, viajes y el descanso. Dios nos cuida en lo que hacemos dentro y fuera de casa. “Desde ahora y para siempre” es una promesa inmutable, no es algo temporal, es un compromiso de Dios que no depende de nosotros.
"Echando toda..." No es echar solo la mitad, o las cargas más pesadas, nos dice “TODA”, desde la preocupación más pequeña hasta el temor más grande. "Echar" es una transferencia consciente y activa, no esperar a que alguien se la lleve, es un acto de confianza y entrega a Dios.
Inicia señalando que nos hay prueba o tentación que sobrepase nuestra capacidad humana, es decir, que todas las pruebas, tentaciones y adversidad que enfrentamos tienen una dimensión humana, no es que sean pequeñas e insignificantes, sino que Dios solo permite que sean las que podamos soportar.
Pablo nos recuerda la fidelidad de Dios, que nunca nos dejará solos ante la tentación y que, nos dará la ayuda necesaria para superarlas, incluso cuando nos sentimos completamente abrumados y cansados. Podemos confiar en su Gracia y Fidelidad para darnos la salida.
1 El que habita al abrigo del AltÃsimo morará bajo la sombra del Omnipotente.
Dios es Nuestro Refugio Seguro.
El Salmo 91:1 es uno de los más conocidos de la biblia. “El que habita”, habitar se refiere a un lugar de residencia permanente, no a algo temporal, en este caso se refiere a vivir en constante comunión con Dios, a estar en su presencia permanentemente y no solo cuando hay necesidad.
“Al abrigo del AltÃsimo” Dios es nuestro refugio, un lugar de seguridad y protección en medio de la tormenta. Me contaron que en una visita a Kansas, EU. No habÃa refugio para los tornados en el departamento, y cuando se activó la alerta, solo pudieron ir al cuarto de baño y esperar.
Pero cuando Dios es nuestro refugio, podemos estar seguros en Él, su sombra (presencia) nos sigue y no nos deja. Él es el Dios Omnipotente, el Todopoderoso, si habitamos (estar en su presencia) y tenemos comunión con Él, tendremos Su protección y su paz en nuestra vida.
No estoy diciendo que la situación en sà misma sea buena, sino de que Dios la usa para que aprendamos, crezcamos y nos acerquemos más a Él. Dios tiene un plan para nuestra vida, y si no sabemos o perdemos el rumbo, podemos confiar en que Dios está trabajando para nuestro bien.
La promesa de Dios para los justos es que, cuando claman a Dios, serán escuchados y librados de todas sus angustias. Es importante destacar que la promesa no es que no tendremos problemas o dificultades en la vida, sino que Dios nos dará la fuerza, la sabidurÃa y la guÃa para superarlos.
“No temas” el mandato es claro: no debemos tener miedo ni desesperarnos porque Dios está con nosotros. Esto no significa que no tendremos dificultades en la vida, sino que en medio de ellas, la presencia amorosa y protectora de Dios nos da la fuerza y el valor para seguir adelante y no renunciar.
1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Dios es Nuestro Amparo.
“Dios es nuestro amparo” la palabra amparo se refiere a una protección o defensa contra el peligro, enemigo o adversidad, en otras palabras, en momentos de peligros o angustia, Dios es nuestra protección y defensa contra toda amenaza, Él es nuestro escudo y protector, un refugio seguro donde descansar.
La palabra “fortaleza” hace referencia a la fuerza fÃsica y/o emocional que necesitamos para enfrentar las pruebas y la adversidad en la vida. Dios es la fuente de fortaleza, nuestro apoyo cuando sentimos que desfallecemos y que no podemos continuar. En Él tenemos fuerza para perseverar y superar cualquier prueba.
Cita BÃblica del dÃa de hoy: Lamentaciones 3:22-23.
Lamentaciones 22-23 Reina-Valera 1960
22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Dios es Fiel.
Es muy fácil confiar en Dios cuando todo está bien y perderla en momentos difÃciles, ¿Cómo confiar en Dios si parece que nos ha olvidado y que no escucha nuestras oraciones? Estos versÃculos nos recuerdan que la fidelidad de Dios y su misericordia no depende de las circunstancias, porque Él es Fiel.
Misericordia significa compasión, bondad, clemencia y benevolencia. La misericordia de Dios es una manifestación de su amor incondicional hacia nosotros, es Su ayuda y guÃa en momentos difÃciles, que nos permite vivir mejor y no ser consumidos en nuestra propia maldad y la de los demás.
“Nunca decayeron” esto significa que siempre están disponibles y dispuestas para nosotros en todo momento, incluso cuñado parece que estamos solos y que Dios está tan lejos que no nos escucha ni ve lo que estamos sufriendo, aun si nuestra fe flaquea, la misericordia de Dios siguen constantes.
“De Jehová es la tierra” el rey David fue un rey muy noble y exitoso, pero de un reino relativamente pequeño e insignificante. Muchos pensarÃan con facilidad que los dioses de Egipto o de Asiria, eran más grandes y poderosos porque eran reinos que en su momento eran más grandes y poderosos que Israel.
Sin embargo, David sabÃa con razón que Jehová, el Dios del pacto con Israel, es el Dios de toda la tierra. Esto es un recordatorio poderoso para nosotros de que Dios es el creador, dueño y soberano absoluto de todo lo que existe, incluyendo a los seres humanos.
39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.
Dios está con Nosotros en Todo Lugar.
En el libro de Deuteronomio se nos brindan aúna serie de reflexiones sobre la importancia de obedecer a Dios y de reconocerlo como el único Dios verdadero, que es bueno y misericordioso y, que, está presente en todo lugar y en todo momento, es decir: ÉL es Omnipresente.
“Es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra” esta es otra forma de decir que Dios está en todas partes. ¿Dónde está Dios? O mejor aún, ¿Dónde no está Dios? Él es más alto que los cielos, más profundo que el infierno, más amplio que el mar y más extenso que la tierra.
Dios no está en ningún lugar especÃfico, al que tenemos que ir para encontrarlo y, sin embargo, está en todas partes; no está lejos de ningún lugar y, sin embargo, no está contenido en ningún sitio. Él está presente aunque no lo podamos ver, Él prometió estar con nosotros todos los dÃas hasta el fin del mundo, (Mateo 28:20).
La bondad de Dios y su misericordia (o gran amor) es eterna (en hebreo “Hesed”), nos enseña que el amor de Dios no es condicional ni temporal, Dios nos ama por que Él es amor, no toma en cuenta nuestras fallas y pecados, nos ama asà como somos y su fidelidad se extiende por todas las generaciones.
Esto no debe llevar a reconocer todo el bien que Dios ha hecho, hace y hará en nuestras vidas, nos invita a alabar, glorificar y agradecer su Nombre por su bondad y amor incondicional. La gratitud nos hace reconocer la presencia de Dios en nuestra vida y nos ayuda a permanecer en su camino.
Iniciamos con el estudio de otra doctrina BÃblica: el Verdadero Dios. Creemos que hay un solo Dios viviente y verdadero, es un ser personal, inteligente y espiritual, el Creador, Redentor, conservador, y Gobernante del universo. Dios es infinito en santidad, Poder, Amor, Gracia y Misericordia.
A Él debemos el amor más elevado, reverencia y obediencia. Él es el Dios eterno que se revela a sà mismo, a nosotros, como Padre, Hijo y EspÃritu Santo, quienes siendo iguales en toda perfección divina desempeñan oficios diferentes aunque unÃsonos en la obra de redención.
Este versÃculo al igual que 2 Timoteo 3:16, nos dicen que las escrituras (La Biblia), no fueron escritas de una decisión personal, sino que Dios los inspiró, impulsados por el EspÃritu Santo. En el griego, esta palabra representa a un barco que despliega sus velas y el viento los impulsa a su destino.
Por lo tanto, la Biblia no es invención humana, sino la Palabra de Dios inspirada. Los santos hombres (apartados por Dios a una tarea especial), escribieron y hablaron impulsados por el EspÃritu Santo, garantizando que la Biblia es confiable, verdadera y una guÃa que Dios nos da para conocerlo y para vivir en comunión con Él.
El versÃculo no hace una comparación de igualdad entre la Palabra de Dios y el pan, sino que la Palabra de Dios es una necesidad superior y más esencial que el pan (lo material). Entonces, cuando nos alimentamos de las Escrituras estamos nutriendo, cuidando y protegiendo nuestro espÃritu, para su crecimiento y madurez.
16 Toda escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.
La Biblia es Inspirada por Dios.
La Biblia es la Palabra de Dios escrita, creemos que es Inspirada por Dios, con el propósito de darnos a conocer a Dios, Su voluntad, salvación y nos capacita para vivir en comunión con Él. “Inspirada” significa “Exhalada por Dios” al leerla no leemos opiniones humanas, sino escuchamos la voz de Dios.
No importa cuán oscuro sea nuestro camino, siempre podemos confiar en la Palabra de Dios para mostrarnos el camino correcto. “Lumbrera a mi camino” una lumbrera es una lámpara que ilumina una habitación entera, es decir, no solo ilumina nuestro camino individual, sino nuestra vida en general.
El rey David, tras describir la grandeza de Dios en la creación (v. 1-6), cambia su enfoque hacÃa la “Ley de Jehová”, una de las muchas formas para nombrar la Palabra de Dios. La describe con 6 atributos: perfecta, fiel, recta, pura, verdadera y limpia.
El versÃculo 10 nos dice que la Palabra de Dios es “más deseable que el oro puro y refinado” y “más dulce que la miel que destila del panal”. Por lo tanto, el salmista nos recuerda que la verdadera guÃa y una gran recompensa se encuentra en leer, meditar, memorizar y obedecer la Biblia.
17 SantifÃcalos en tu verdad; tu Palabra es la Verdad.
La Biblia es La Verdad.
Está porción de la biblia, es una oración de Jesucristo por sus discÃpulos, para apartarnos del mundo y del pecado mediante la escritura. “Tú Palabra es la Verdad” Dios es el autor de la biblia y, todo lo que en ella está escrito, es la Verdad Absoluta, porque viene de Dios.
Cristo pide que sus discÃpulos sean santificados, esta palabra significa “apartar”, “consagrar”, “purificar”, y es el proceso mediante el cual los hijos de Dios somos transformados a la imagen de Cristo y librados del poder del pecado. La santificación se completa cuando lleguemos a su presencia.
Jesús define la verdad como la Palabra de Dios, no es una verdad relativa, sino la Verdad Divina que nos moldea, corrige, enseña y guÃa. La dinámica detrás de la santificación es la Verdad, la Palabra de Dios leÃda, escuchada, comprendida, aplicada y obedecida.
A partir de hoy y durante los siguientes dÃas, estaremos estudiando sobre doctrina bÃblica y la declaración de fe de las iglesias bautistas. Iniciamos con la doctrina de Las Sagradas Escrituras (la Biblia). Creemos que la biblia fue escrita por hombres inspirados por Dios, revelándose a sà mismo al hombre.
Un maestro ya con cansa aconsejo a un joven que estudiara la biblia si querÃa aprender a vivir, pero es tan estricta y anticuada, respondió el joven. El maestro fue por 2 reglas una recta y la otra doblada, trazó 2 lÃneas y le dijo: una lÃnea no es recta y verdadera, cuando tu traces la lÃnea de tu vida, no uses la regla torcida.
20 Asà que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Reconciliaos Hoy Con Dios.
Un embajador es una persona designada por un gobierno para actuar en representación de su paÃs en otro lugar y para promover sus intereses. El apóstol Pablo nos dice que somos embajadores de Cristo, que nuestra tarea principal es llevar el evangelio a los demás y compartir su amor, gracia y misericordia.
Ser un embajador no es solo una tarea, sino una responsabilidad seria y un privilegio especial, nuestra tarea es rogar a las personas que se reconcilien con Dios. Reconciliarse con Dios significa aceptar el perdón de nuestros pecados que Dios nos ofrece en Cristo y restaurar nuestra relación con Él.
Un embajador no habla para agradar a la audiencia, sino al rey que lo envió, no habla bajo su propia autoridad; sus propias opiniones o demandas significan muy poco. Él simplemente obedece y dice lo que se le ha comisionado, (la Gran Comisión; Mateo 28:18-20).
Ser un embajador de Cristo es más que una tarea; es una invitación a vivir con un propósito eterno: Ser portavoces del mensaje de salvación. Como hijos de Dios roguemos a otros a reconciliarse con Dios, con el mismo amor que nos rogaron a nosotros, e invitemos a tomar la decisión por fe, de reconocer su pecado, arrepentirse y recibir a Cristo como su Señor y Salvador. Yo soy un embajador de Cristo y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Asà podrán comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta.
Transformación y renovación de Nuestra Mente.
Vivimos bombardeados por patrones, filosofÃas y valores que son contrarios a Dios. Pablo nos llama a no adoptar los valores del mundo, sino a permitir que Dios transforme nuestra mente para vivir conforme a su voluntad buena, agradable y perfecta.
Está renovación del entendimiento es un proceso constante en la vida del creyente. La biblia nos dice que debemos ser transformados por la renovación de nuestra mente, en otras palabras, debemos cambiar nuestra manera de pensar, para que podamos estar más en lÃnea con la voluntad de Dios.
En este versÃculo claramente se nos dice que la salvación no la podemos alcanzar por medio de las obras de justicia que nosotros hagamos, es decir, no podemos ganarnos ni pagar por ella con nuestro propio esfuerzo ni por merecimiento. Nos es ofrecida y dada sólo por la gracia y misericordia de Dios.
a) “Lavamiento de la Regeneración”, esto se refiere a la limpieza que se produce en nosotros como resultado de la salvación.
b) Renovación en el EspÃritu Santo, esto se refiere a la transformación interior que se produce como resultado de la salvación.
La Regeneración y la Renovación son procesos que ocurren simultáneamente cuando recibimos la salvación, no podemos experimentar uno sin el otro. Cuando somos salvos, nuestro corazón es limpiado de toda impureza y nuestro espÃritu es renovado por el poder del EspÃritu Santo.
Pecado se puede interpretar como “errar el blanco” o no alcanzar el estándar de Dios, es una violación consciente a la ley de Dios. Si algo de verdad nos pertenece es nuestro pecado, somos sus autores, creadores, y si no nos arrepentimos, sufriremos por la eternidad el pago que merecen nuestros actos.
Este pecado ha roto nuestra relación con Dios, estamos lejos de su presencia, pero Él hizo posible la reconciliación con nosotros. Él es quien borra nuestros pecados y decide ya no usarlos en nuestra contra. Si nos arrepentimos, pedimos perdón y cambiamos nuestra vida, Dios nos reconcilia y perdona.
Dios ha puesto en nuestro corazón la necesidad de buscarlo, la necesidad de buscar su perdón y restaurar nuestra relación con Él. Dios ha hecho posible nuestra reconciliación con Él por medio de Cristo, no solo el perdón, sino restaurar la relación, volver a unir nuestro corazón al suyo, pero hay que hacerlo ahora.
Busquemos a Dios con un corazón lleno de arrepentimiento, un corazón sincero y humilde reconociendo nuestro pecado y apartarnos de ese camino. La maldad se demuestra en las acciones, pero la iniquidad se encuentra en nuestros pensamientos, que nos llevan al pecado, es por eso que hay que dejarlos.
Sin importar cuán grande sea nuestro pecado, cuán lejos estemos de Dios y/o cuántas decisiones erradas hemos tomado, Dios nos invita a reconciliarnos en Él. El sacrificio de Cristo hace posible el perdón y la reconciliación con Dios si por fe aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Yo ya he restaurado mi relación con Dios, Jesucristo es mi Señor y Salvador, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
Cita BÃblica del dÃa de hoy: 2 Corintios 5:18-19.
2 Corintios 5:18-19 Reina-Valera 1960
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
Dios nos ha Reconciliado con Él por Cristo.
Reconciliar es el acto de restablecer la amistad, el acuerdo o la comunión entre personas que se habÃan enemistado. Implica volver a unir lo separado, exigiendo compromiso de ambas partes para sanar la relación. Es diferente del perdón en que no siempre requiere restaurar el vÃnculo.
“Todo esto proviene de Dios” Pablo aquà vuela alto, y quiere que los corintios sepan que la obra de hacernos una nueva criatura, asà como nuestro destino eterno, son la obra de Dios, no es algo que nosotros podemos alcanzar, ganar o pagar, es la gracia y amor de Dios en acción por nosotros.
“Nos reconcilió consigo mismo por Cristo” Dios tomó la iniciativa de perdonar nuestros pecados, de sanar nuestra relación rota con Él, no tomándonos en cuenta nuestros pecados, sino cargándolos sobre Cristo. Fue Dios quien nos reconcilió consigo mismo, nosotros no nos reconciliamos con Él.
Romanos 5:10 Reina-Valera 1960 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
La Reconciliación con Dios es por Medio de Jesucristo.
La naturaleza de todo ser humano es pecaminosa y estamos separados de Dios: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3:23. Esto significa que, debido a nuestros pecado, estamos separados de Dios y que nuestra relación con Él no puede ser restaurada por nuestros propios medios.
El apóstol Pablo nos dice que a pesar de estar separados de Dios, podemos ser reconciliados por la muerte del Hijo de Dios: Jesucristo. La muerte de Cristo fue un sacrificio perfecto que nos permite ser justificados ante Dios a pesar de nuestros pecados: Somos justificados por su Sangre (Romanos 5:9).