La misión del cristianismo evangélico se centra fundamentalmente en lo que se conoce como la
Gran Comisión, tal como se describe en los evangelios, especialmente en Mateo 28:19-20.
9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos hasta mil generaciones.
Dios es Inmutable, Fiel y Verdadero.
En este versículo, Moisés habla sobre la fidelidad de Dios, ser fiel es mantener la promesa y compromiso hecho con anterioridad. Dios es fiel porque siempre cumple lo que promete, incluso cuando somos infieles, Él permanece fiel porque esta es su naturaleza.
Debemos conocer y reconocer, primero que Dios es Dios, no se trata solo de saber intelectualmente que Dios existe, sino de reconocer de forma activa su soberanía y fidelidad en cada área de nuestra vida y que, su fidelidad no depende de nosotros, sino de su amor inagotable, su misericordia.
Dios guarda (cumple) su pacto y misericordia no solo a corto plazo, sino hasta por mil generaciones, su amor es constante, inquebrantable y se extiende a lo largo del tiempo. Recordemos que no buscamos ganar el amor de Dios con nuestros actos, sino que nuestra obediencia es en respuesta a su amor y fidelidad.
Como hijos de Dios, reconozcamos que nuestro Dios es el Único Dios Verdadero, es Fiel, mantiene su pacto y su misericordia por mil generaciones. Cultivemos una relación personal e íntima con Él. Dios es Inmutable, no cambia su amor, fidelidad y misericordia. Mantengamos nuestra fidelidad y amor por Él. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Dios es Eterno, Omnipotente, Sabio y Creador.
“…Creó Dios…” esta declaración es simple y directa, el mundo no se creó a sí mismo, ni apareció por casualidad, fue creado por Dios, quien, por definición, es Eterno, Él existe antes de la creación y existirá después de que todo acabe. Si podemos creer Génesis 1:1, podremos creer el resto de la biblia sin problemas.
No es un accidente que Dios es el sujeto de la primera oración de la biblia. “Dios” en hebreo es “Elohim” es una palabra plural usada como si fuera singular. Esto nos hace ver la doctrina de la trinidad desde el principio, hay un solo Dios en 3 personas, los 3 son 1 y no están separados entre sí.
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra” En el hebreo la palabra que se usa aquí es “Bara” que significa “crear de la nada”. Dios no usó materiales ya existentes, Dios creó todo de la nada, en perfecto orden para el sustento de la vida. Dios es Omnipotente (tiene todo el poder) y Sabio para crear el universo y la tierra.
Como hijos de Dios contemplemos la maravilla de nuestro mundo y del universo, en cada amanecer, en el brillo de las estrellas, en el viento, canto de las aves, en el oxígeno que respiramos, ¡Toda la naturaleza nos grita que Dios es el Creador!. Alabemos a Dios y con gratitud contemos sus maravillas. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
31 Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Esperar y Confiar en Dios.
Después de explicar toda la grandeza y gloria de Dios, el profeta Isaías ahora nos explica otro beneficio que podemos recibir de nuestro Dios: Él nos da de su gran poder, nos multiplica nuestras fuerzas cuando confiamos y esperamos en Él. Pero los orgullosos que confían en sí mismos, no hay ayuda de Dios.
“Pero los que esperan a Jehová…” está nuevas fuerzas las recibimos mientras “esperamos” en Dios, esto no significa sentarnos de manera pasiva hasta que Dios haga algo. Dios promete darnos nuevas fuerzas pero no es como dejar el celular conectado y después de un tiempo está cargado otra vez.
Dios nos da nuevas fuerzas mientras lo buscamos a Él, mientras confiamos en su amor, gracia y misericordia. Si flaqueamos es porque no esperamos en Dios, porque no confiamos en que su tiempo es mejor. Es en la oración y la confianza donde nuestras fuerzas se renuevan para seguir adelante en la adversidad.
Como hijos de Dios recordemos que en los momentos de desesperanza, siempre hay refugio seguro en Dios, quien con su amor infinito, renueva nuestra fuerzas. La vida puede ser un camino difícil, pero si entregamos nuestro temores a Dios, si esperamos y confiamos en Él, encontraremos las fuerzas para seguir y vencer. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.