La misión del cristianismo evangélico se centra fundamentalmente en lo que se conoce como la
Gran Comisión, tal como se describe en los evangelios, especialmente en Mateo 28:19-20.
📖 “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10)
👫🏽 El ser humano busca identidad y propósito en ideologías vacías, olvidando su verdadero valor en Dios. La Biblia enseña que somos “hechura”, es decir, obra maestra de Dios. Sin Cristo somos como un violín viejo y sin valor, pero en sus manos somos restaurados y transformados para cumplir su propósito. No somos salvos por obras, pero la evidencia de nuestra fe son las buenas obras que Dios preparó para nosotros.
💚Cada creyente tiene un ministerio único: servir, amar y reflejar a Cristo en su familia, iglesia y sociedad.
Proverbios 24:24-25 Nueva Biblia Viva 24 Al que dice al culpable: “eres inocente”, lo maldecirán los pueblos y las naciones. 25 Pero se derramarán bendiciones sobre el que condene al culpable.
No Justifiquemos la Maldad y el Pecado.
Si le decimos a una persona mala y culpable, eres justo e inocente, estamos haciendo mal, es algo que no se le debe decir a los impíos, porque entonces, los pueblos nos maldecirán y las naciones nos van a detestar, más si el impío es grande en riqueza, con influencia social o con poder político.
Porque si justificamos las malas acciones fomentamos la impunidad y la injusticia, nos volvemos cómplices de los malvados y, somos tan culpables como ellos. En una sociedad tan malvada, llena de pecado y sin Dios en nuestras vidas, no debemos callar y justificar la maldad y el abuso.
Más los que reprenden y condenen al culpable, se derramará bendiciones sobre ellos. El mal debe ser abordado y reprendido nunca justificar, idealizar o excusar, para que sea erradicado de nuestra vida. Quien justifica el mal, es quien también lo practica.
Dios condena la maldad y el mal que se hace, no lo justifica pero sigue amando al pecador y espera que se arrepienta de su maldad y se vuelva a Él con todo su corazón. Como hijos de Dios, examinemos nuestro corazón y veamos si hay maldad en él, para arrepentirnos, pedir perdón a Dios y dejemos que Él nos renueve y transforme. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
📖 “Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9)
⛪ La iglesia existe gracias a la gracia de Dios que nos reconcilió con Él en Cristo. No somos salvos por obras, méritos ni apariencias religiosas, sino por el sacrificio de Jesús. En un tiempo marcado por la superficialidad y el culto a la imagen, se olvida que la salvación tuvo un precio infinito. La gracia transforma nuestra vida, nos da paz con Dios y nos reconcilia con los demás. Vivir en esa gracia es reflejar su gloria cada día, reconociendo que todo es por Él y para Él.