Para la clase de E.B.D. del día de hoy, clase de adultos.
Estudio #33, 16 Agosto 2026
Los Escogidos de Dios.
Texto Básico: Deuteronomio 6:20-25; 7:6-11.
Texto para memorizar: “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra”. Deuteronomio 7:6.
Verdad central: Ser el pueblo de Dios pone sobre los cristianos una gran responsabilidad.
Para motivar el aprendizaje.
1 Cuando usted era un niño (a), ¿Lo escogían primero al hacer equipos? ¿Cómo se sentía?
contestacion personal
I.- Dios Escogió un Pueblo que era Esclavo. Deuteronomio 6:20-23.
Lo que Moisés está diciendo aquí, es que deben contar a sus hijos “todo su historial” en cuanto a la mano de Dios por ellos ¿Qué era lo que Dios había hecho a favor del pueblo de Israel?
Los liberó de la esclavitud en Egipto: Los sacó de la servidumbre de Faraón con «mano poderosa» (v. 21).
Ejecutó juicio y milagros: Hizo señales y grandes prodigios destructivos contra Faraón y todo Egipto (v. 22).
Los rescató definitivamente: Rompió su cautiverio para darles libertad e identidad como Su pueblo (v. 23a).
Cumplió Su promesa del pacto: Los introdujo para entregarles la tierra prometida a sus antepasados (v. 23b).
Si sus hijos te preguntaran ¿Por qué tenemos que seguir a Dios? (o algo parecido) ¿Qué le contestarías?
Por gratitud y rescate: Porque Él nos amó primero, nos perdonó y nos dio vida eterna a través de Jesús cuando no podíamos salvarnos por nosotros mismos.
Por Su fidelidad comprobada: Porque ha cuidado a nuestra familia, sosteniéndonos en las dificultades y cumpliendo siempre Sus promesas.
Por propósito y dirección: Porque Sus mandamientos son un mapa seguro que nos protege, nos da paz y le da verdadero sentido a todo lo que hacemos.
Había pasado más de 500 años de la promesa de Dios a Abraham ¿Qué nos dice esto acerca de la fidelidad de Dios?
Es inmutable e independiente del tiempo: El paso de los siglos no desgasta ni anula el compromiso de Dios; Sus tiempos no dependen de la prisa humana.
Es incondicional a las circunstancias: Aunque Israel pasó por cuatro siglos de esclavitud y silencio aparente, Dios nunca olvidó Su pacto.
Garantiza el cumplimiento total: Lo que Dios promete lo ejecuta con certeza absoluta, demostrando que Su soberanía trasciende generaciones.
II.- Dios Exigió Obediencia al Pueblo Escogido. Deuteronomio 6:24-25.
¿Qué era lo que el pueblo tenía que hacer?
Según Deuteronomio 6:24-25, el pueblo tenía que:
Cumplir todos los estatutos: Obedecer y poner por obra cada uno de los mandamientos de Dios.
Temer a Jehová: Vivir con reverencia, respeto y lealtad exclusiva hacia Él.
Cuidar la obediencia continua: Guardar fielmente la ley delante de Dios tal como Él lo ordenó.
¿Cuáles serían las consecuencias y beneficios de su obediencia?
Basado en Deuteronomio 6:24–25, los beneficios y consecuencias directas de su obediencia eran:
- Bienestar integral constante (v. 24a): «Para que nos vaya bien todos los días». La ley divina fue dada para su protección, paz, salud social y prosperidad duradera, no como una carga.
- Preservación de la vida (v. 24b): «Para que nos conserve la vida, como hasta hoy». Aseguraba su supervivencia, seguridad y permanencia en la tierra prometida frente a los peligros y enemigos.
- Justicia y aprobación divina (v. 25): «Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos». Vivir en obediencia los acreditaba como rectos y justificados en su relación de pacto delante de Jehová su Dios.
¿Considera que éstas son las mismas consecuencias que nosotros viviremos hoy en día, si cumplimos los estatutos de Dios?
En principio moral y espiritual, sí; en dispensación y forma, no del todo.
- Coincidencias (El principio):
- Bienestar y protección: Vivir bajo la sabiduría de Dios previene consecuencias destructivas (pecado, malas decisiones) y trae paz integral y fruto espiritual.
- Preservación de vida: Promueve una vida con propósito, salud relacional y vida eterna en comunión con Dios.
- Diferencias (El Nuevo Pacto):
- La justicia: En el Antiguo Pacto la justicia práctica sostenía la relación del pacto; hoy, la justificación no se gana por obedecer la ley, sino que se recibe por fe en Cristo (Romanos 3:20–24).
- Naturaleza de la bendición: El pacto con Israel prometía prosperidad material y territorial terrenal inmediata; para el creyente hoy, las promesas son principalmente espirituales y eternas (Efesios 1:3), aun en medio de persecuciones o aflicciones físicas.
¿Qué implica el que te “vaya bien”?
Bíblicamente, que a una persona le «vaya bien» (tov en hebreo) trasciende la mera comodidad económica o la ausencia de problemas; apunta a un bienestar integral, alineado con el propósito de Dios.
- Paz interior y con Dios (Shalom): No significa solo tranquilidad emocional, sino plenitud, orden y armonía espiritual resultante de vivir en una relación correcta con el Creador.
- Protección contra las trampas del pecado: La obediencia libra de las consecuencias destructivas y el desgaste que provocan las malas decisiones morales, familiares y de carácter.
- Relaciones sanas y justas: Los mandamientos regulan la convivencia; cuando se aplican, fomentan la lealtad conyugal, la honra a los padres, la justicia con el prójimo y la estabilidad comunitaria.
- Provisión y contentamiento: Tener lo necesario para cumplir el propósito diario, con la certeza de que Dios cuida de las necesidades básicas sin caer en la ansiedad.
- Sentido de vida y trascendencia: Saber que el tiempo, las fuerzas y los dones se invierten en lo que es eterno y de edificación, aun cuando toque atravesar pruebas o dificultades.
III.- Dios Requirió Santidad al Pueblo Escogido. Deuteronomio 7:6-11.
¿De qué maneras había demostrado Dios su fidelidad?
Basado en Deuteronomio 7:6–11, Dios demostró Su fidelidad de cuatro maneras principales:
- Por Su amor de gracia soberana (vv. 7–8a): No los eligió por méritos, grandeza o poder militar —pues eran el pueblo más insignificante en número—, sino por Su amor puro e incondicional.
- Por cumplir el juramento a los patriarcas (v. 8b): Honró la promesa y el pacto que siglos atrás había hecho con Abraham, Isaac y Jacob, demostrando que Su palabra no caduca.
- Por redimirlos con poder (v. 8c): Los sacó con «mano poderosa» y los rescató de la casa de servidumbre y del yugo de Faraón, rey de Egipto.
- Por sostener Su pacto a perpetuidad (v. 9): Se manifiesta como el Dios fiel que guarda el pacto y la misericordia (hesed) a quienes le aman y le obedecen, «hasta mil generaciones».
¿De qué maneras nos ha mostrado su fidelidad a nosotros?
- Redención en Cristo: Entregó a Su Hijo para rescatarnos del pecado y darnos vida eterna sin merecerlo (Romanos 5:8).
- Cumplimiento de promesas: Su Palabra permanece inmutable; nunca nos deja ni nos desampara (Hebreos 13:5).
- Provisión y cuidado diario: Sustenta nuestras necesidades básicas y renueva Su misericordia cada mañana (Lamentaciones 3:22–23; Mateo 6:31–33).
- Presencia del Espíritu Santo: Guía, consuela y fortalece en medio de las dificultades (Juan 14:16–17).
- Perdón continuo: Es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos al confesar nuestras fallas (1 Juan 1:9).
Somos un pueblo santo y escogido, no porque lo merezcamos, sino porque a Dios le ha placido amarnos ¿Qué significa para usted este hecho?
- Humildad radical: Elimina todo orgullo y mérito propio; la salvación y el llamado descansan exclusivamente en la gracia divina.
- Seguridad y descanso: Saber que la elección no depende de nuestro desempeño, sino del amor inmutable y la fidelidad de Dios, brinda paz inquebrantable.
- Profunda gratitud: Transforma la vida cristiana en una respuesta de amor, adoración y agradecimiento continuo.
- Compromiso ético y santo: Reconocer este valor inmerecido impulsa a vivir consagrados, honrando a Dios en obediencia práctica y sirviendo como testimonio ante el mundo.
Reflexión Y desafío:
Deuteronomio 6:20-23 instruye al pueblo de Israel a preparar una respuesta vivencial para cuando los hijos pregunten el por qué obedecer los mandamientos de Dios. Se enfatiza recordar el perdón y la salvación que Dios nos ofrece en Cristo. Recordemos que la fe no se “hereda” de manera automática, se transmite con el testimonio de palabra y una vida de Santidad y servicio.
En Deuteronomio 6:24-25 se concluye el llamado de Moisés a Israel explicando que obedecer los mandamientos de Dios no es una carga, sino el camino para preservar la vida y recibir su favor constante. Cumplir la ley con un corazón sincero refleja gratitud por la redención y asegura el bienestar. La obediencia fiel es considerada por Dios como una actitud justa de parte del creyente. Guardar la ley muestra de forma práctica el amor a Dios.
Deuteronomio 7:6-11 nos enseña que Dios eligió a Israel no por su grandeza o méritos, sino por su amor incondicional y su fidelidad al juramento hecho a los patriarcas y destaca, la gracia, el llamado a la santidad como pueblo especial y la lealtad absoluta a sus mandamientos. Al igual que a Israel, Dios nos apartó para tener una relación única y cercana con Él. Dios no nos escogió por ser especiales, Él nos hace su especial tesoro. Yo soy parte del tesoro especial de Dios, Y ¿Usted? Se lo dejo de tarea.
Próxima semana: Gozo en la Obediencia.
| Día | Cita Bíblica | Tema / Enfoque de Lectura |
| Lunes | Deuteronomio 12:1–4 | Adoración pura: Destruir los ídolos y no adorar a Dios según las costumbres paganas. |
| Martes | Deuteronomio 13:1–5 | Fidelidad doctrinal: Discernimiento ante falsos profetas y lealtad total a la voz de Dios. |
| Miércoles | Deuteronomio 14:22–29 | Mayordomía y generosidad: Honrar a Dios con los diezmos y cuidar del necesitado. |
| Jueves | Salmo 95:1–7 | Reverencia y gozo: Venir ante la presencia de nuestro Creador y Pastor con alabanza. |
| Viernes | Salmo 96 | Grandeza entre las naciones: Proclamar la gloria y soberanía de Dios sobre toda la tierra. |
| Sábado | Mateo 2:10–11 | Adoración cristocéntrica: Rendir nuestros mejores tesoros ante Jesús, el Rey prometido. |
| Domingo | Amós 5:18–24 | Justicia y rectitud: La adoración que agrada a Dios unida a la rectitud moral y social. |
Memorizar: “y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido”. Deuteronomio 12:7.
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