Los niños jugaban alegremente sin preocupación, al no percibir el peligro que corrían. Cuando de pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua.
El otro niño, viendo que su amiguito era llevado por la ligera corriente unos metros más lejos y se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.
Un automovilista que pasaba, dio la alarma y corrió con una manta a socorrerlos, pero no se atrevía a ir más allá de la orilla, por temor al hielo quebradizo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: ¿Cómo un niño tan pequeño fue capaz de romper un hielo de más de 5 centímetros de ancho?
- El hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa
piedra y sus manos tan pequeñas!!!!
En ese instante apareció un anciano, quien les dijo:
- Yo sé cómo lo hizo.
- ¿Cómo ?... Le preguntaron al anciano, quien contestó:
- No había nadie a su alrededor para decirle que era imposible que lo pudiera hacer.

