Cita Bíblica del día de hoy: Salmo 97:10.
Salmo 97:10 Reina-Valera 1960
10 Los aquí amáis a Jehová, aborreced el mal; Él guarda las almas de sus santos; de manos de los impíos los libra.
Amar a Dios es Aborrecer y abandonar el Pecado.
En este versículo el salmista se dirige al pueblo de Israel que ama a Jehová (Dios), conectando la rectitud y justicia de Dios con el corazón y amor por la justicia y rectitud que su pueblo, que lo ama, también debería tener. Aunque este mandamiento puede ser uno de los más quebrantado entre Su pueblo.
Resulta muy fácil ser “demasiado amorosos” o más bien expresar un “amor” retorcido que pretende amar a Dios y al mismo tiempo amar o aceptar las cosas que Él aborrece. El salmista nos hace la exhortación de aborrecer u odiar el mal (pecado). Dios odia el pecado y este nos separa de Dios, la indiferencia nos es odio.
Amar a Dios nos exige aborrecer el pecado, amar a Dios no es solo un sentimiento, es una postura activa que implica rechazar lo que Él aborrece, no se puede amar a Dios y convivir con el pecado. Aborrecer el pecado no solo es una instrucción, es un acto de amor hacia Dios y a nosotros.
Es posible estar enojados por el pecado o el mal, sin aborrecerlo verdaderamente, podemos estar enojados por las consecuencias del pecado, pero no lo aborrecemos lo suficiente como para arrepentirnos verdaderamente y dejar nuestro pecado. Si amamos a Dios, aborrezcamos el pecado, Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.