Cita Bíblica del día de hoy: Salmo 9:1-2.
Salmo 9:1-2 Nueva Versión Internacional
1 Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. 2 Quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo.
Alabemos a Dios con Todo el Corazón.
En los primeros 8 salmos hay mucha oración, pero en este tenemos un sublime estallido de alabanza a Dios. El alma del salmista se llena de admiración y alegría de todo lo que Dios es y hace por sus hijos, lo hace en un lenguaje glorioso y que expresa todo el éxtasis de su alma.
El rey David nos invita a alabar a Dios con todo el corazón y rodó nuestro ser, contando todas sus maravillas y regocijándose en Él. Toda la creación alaba a Dios, pero el ser humano debe ser el cantante principal del gran coro, porque en este gran coro, la alabanza más completa y profunda, es la nuestra.
Está alabanza debe darse con todo el corazón, no una alabanza tibia. “Con todo el corazón” significa gratitud sincera y completa, involucrando todo nuestro ser, amor y voluntad, implica adorar no por costumbre, sino por un reconocimiento profundo y real de quién es Dios y lo que hace por nosotros.
Alabar no solo es cantar, es “contar” o dar testimonio de las bendiciones de Dios y gozarnos en Él. Como hijos de Dios, tomemos un tiempo para recordar 3 cosas maravillosas que Dios ha hecho en nosotros y alabemos Su nombre con todo el corazón, como un testimonio de su Grandeza, Poder, Amor, Gracia y Misericordia. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.