La misión del cristianismo evangélico se centra fundamentalmente en lo que se conoce como la
Gran Comisión, tal como se describe en los evangelios, especialmente en Mateo 28:19-20.
📖 “En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia…” (Efesios 1:7-10)
🏥 La salud espiritual no depende de números ni actividades, sino de vivir en la obra de Cristo. Él nos redimió del pecado y nos concedió perdón por su gracia, haciéndonos libres de la condenación eterna. Una iglesia sana reconoce esa verdad, se mantiene firme en la sana doctrina y camina bajo la sabiduría de la Palabra, discerniendo entre el bien y el mal. Además, refleja el amor de Dios al proclamar con gozo las buenas nuevas.
✝ En Cristo estamos verdaderamente sanos y salvos para vivir en su luz y cumplir su propósito eterno.
Proverbios 24:10 Reina-Valera 1995 10 Si Flaqueas en el día de adversidad, tu fuerza quedará reducida.
En el Día de Adversidad, Confiemos en Dios.
Todos tenemos nuestros “días de adversidad” durante nuestra vida, días difíciles que parecen no tener fin. Estos días son parte de la voluntad de Dios, no sólo resultado de pecado, son más bien, un elemento de formación de carácter y crecimiento espiritual.
Flaquear en los días de adversidad, significa perder nuestra paciencia y nuestra confianza en Dios. En lugar de enfrentar la adversidad y sostenernos firmes, nos rendimos ante las dificultades y permitimos que nos afecten negativamente, nos alejan de Dios y nos hacen sentir que estamos perdidos.
Aprendamos que Dios usa estos momentos de prueba y adversidad para desarrollar nuestro carácter, para crecer y madurar en la fe. Esa es la manera que Él nos capacita para crecer. Es en medio de las pruebas que, los hijos de Dios, demostramos la fortaleza espiritual que tenemos.
En tiempos de pruebas y adversidad, debemos esforzarnos para buscar a Dios, buscar su ayuda y descansar en Él. “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” Salmo 46:1. En el día de la adversidad, Yo buscaré y Confiaré en mi Señor y Dios, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
Proverbios 24:8-9 Reina-Valera 1960 8 Al que piensa hacer el mal, le llamarán hombre de malos pensamientos. 9 El pensamiento del necio es pecado, y abominación a los hombres el escarnecedor.
Buenos Pensamientos, No Malos.
En este versículo, se nos advierte sobre las consecuencias de tener “malos pensamientos”. Toda persona que piensa hacer lo malo, es decir, que piensa cómo hacer el mal a los demás son conocidos como seres malintencionados, malvados, sin ética y alejados de Dios, que piensan que solo las acciones importan.
El pensamiento del necio es considerado como pecado, porque el necio no es alguien que no es inteligente, sino que se trata de alguien que carece de sabiduría y entendimiento, es decir, una persona que toma decisiones sin pensar en las consecuencias y sin buscar la dirección de Dios.
La persona malvada que trama su maldad y daña a los demás será considerada como una abominación delante de Dios y de las personas, aunque cubra sus perversos pensamientos con buenas intenciones, porque se burla de todo y de todos, rechaza las leyes morales y la ley de Dios.
Un hijo de Dios sabe que la sabiduría no solo nos guía a tomar decisiones correctas, sino que nos impulsa a tener buenos pensamientos y hacer el bien a los demás, a ser luz, guía y aliento a los que nos rodean, reflejando el amor y la bondad de Dios en cada acción y pensamiento. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.