Cita Bíblica del día de hoy: Proverbios 21:27.
Proverbios 21:27 Reina-Valera 1960
27 El sacrificio de los impíos es abominación; ¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad.
Examinando la Intención del Corazón.
Aunque Dios requirió de su pueblo sacrificios, el sacrificio por sí solo no tenía ningún poder liberador o redentor. Lo que le daba poder al sacrificio era la intención del corazón de quien lo ofrecía. Por eso, si quien ofrecía sacrificios no se arrepentía de su maldad, o lo hacía sin seriedad o pureza de corazón, no agradaba a Dios.
Queda claro entonces, que las ofrendas y sacrificios no son meras formalidades religiosas, algo con lo que debemos cumplir, sino es una manifestación de lo que hay en nuestro corazón. Cuando presentamos nuestra ofrenda sin arrepentimiento y fe, es como querer sobornar a Dios para compensar nuestra maldad.
Se cuenta de una persona que no salía de casa sin orar, pero cuando salía decía: “ahora, diablo, haz lo peor que puedas”. No ofrezcamos a Dios ofrendas o actos religiosos, como asistir y servir en la iglesia, para ocultar o justificar nuestros pecados.
Como hijos de Dios, cada ofrenda y servicio a Dios, debe ser con sinceridad y pureza de corazón. No se trata sólo de lo que damos ni de cuánto damos, sino de la intención con que damos. Un corazón sincero intenta dejar el pecado y la maldad, ofrezcamos a Dios un corazón sincero y puro, como ofrenda agradable a Él. Yo lo haré, Y ¿TÚ?, Te lo dejo de tarea.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario