Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la
entrada del pueblo.
Un día, un joven se le acercó y le preguntó: "Yo nunca he venido por estos
lugares, ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?"
El anciano le respondió con otra pregunta: "¿Cómo eran los habitantes de la
ciudad de la que vienes?"
"Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de
allá."
"Así son los habitantes de esta ciudad", le respondió el anciano.
Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma
pregunta: "Voy llegando a este lugar, ¿Cómo son los habitantes de esta
ciudad?"
El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta: "¿Cómo eran los
habitantes de la ciudad de donde vienes?"
"Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores. Tenía
tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos".
"También los habitantes de esta ciudad son así", respondió el anciano.
Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que
había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al
anciano:
"¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma
pregunta hecha por dos personas?"
"Mira" -le respondió- "Cada uno lleva el universo en su corazón. Quién no
ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En
cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también aquí
amigos leales y fieles. Porque las personas son lo que encuentran en sí
mismas, encuentran siempre lo que esperan encontrar."
La sabiduría de esa parábola resuena profundamente con varios principios y enseñanzas que se encuentran en la Biblia. Aquí tienes algunos versículos bíblicos que se relacionan directamente con el mensaje central de la historia:
1. El Corazón como Origen de la Percepción y las Acciones
Este es el vínculo más directo. La Biblia enseña que lo que una persona experimenta y expresa es un reflejo directo de su estado interior.
Lucas 6:45
"El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca."
Relación: Este versículo es casi una sinopsis de la parábola. El "tesoro" en el corazón de cada joven determinó lo que "sacaron" de la nueva ciudad. Uno sacó bondad porque llevaba bondad, y el otro sacó maldad porque eso era lo que albergaba en su interior.
Proverbios 4:23
"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida."
Relación: Enseña que la fuente de nuestra experiencia de vida ("mana la vida") es nuestro propio corazón. La calidad de vida de los jóvenes no dependía de la ciudad, sino de lo que manaba de sus corazones.
2. La Manera en que Juzgamos a Otros es un Reflejo de Nosotros
La historia muestra que la forma en que vemos el mundo dice más de nosotros que del mundo mismo.
Mateo 7:2-3
"Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio o
jo?" Relación: El primer joven juzgó a su ciudad anterior con una medida de "egoísmo y maldad", y esa fue la misma medida que recibió de vuelta en su percepción de la nueva ciudad. Estaba tan enfocado en la "paja" de los demás que no veía la "viga" de su propia negatividad.
Tito 1:15
"Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas."
Relación: Para el segundo joven (el "puro" de corazón), la gente era buena y hospitalaria. Para el primero (cuya perspectiva estaba "corrompida"), todos eran malvados. Esto encapsula perfectamente cómo la misma realidad puede ser percibida de formas opuestas dependiendo del estado interior.
3. El Principio de Sembrar y Cosechar
Nuestra actitud y nuestras acciones son "semillas" que dan frutos del mismo tipo.
Gálatas 6:7
"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará."
Relación: El segundo joven había sembrado amistad y bondad en su vida pasada y, por lo tanto, estaba cosechando lo mismo. El primero sembró discordia y desconfianza, y esa fue su cosecha. La parábola lo aplica a un nivel psicológico y social.
4. La Renovación de la Mente para Cambiar la Percepción
La solución a la perspectiva negativa del primer joven se encuentra en un cambio interno.
Romanos 12:2
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."
Relación: Este versículo ofrece la "cura". Para que el primer joven pudiera ver la bondad en la ciudad, necesitaría ser "transformado por medio de la renovación de su entendimiento", cambiando su enfoque interno en lugar de simplemente cambiar de ubicación geográfica.
En resumen, la sabiduría del anciano en el pozo es un eco perfecto de la enseñanza bíblica de que nuestro mundo exterior es, en gran medida, un reflejo de nuestro universo interior.

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