Según la propia parábola y otras enseñanzas de Jesús, la buena tierra se define por dos características principales: escuchar y entender la Palabra, y luego producir fruto y perseverar.
1. Despejar el Camino (Quitar la Dureza)
La tierra junto al camino es dura e impermeable, impidiendo que la semilla penetre. Esto representa un corazón duro, orgulloso o indiferente.
Acción: Arrepentimiento y Humildad.
Versículo clave: "Arrepentíos, pues, y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados..." (Hechos 3:19, RVR60).
Cultivo: Necesitas pedirle a Dios que ablande tu corazón y confesarte dispuesto a cambiar la dirección de tu vida, eliminando las actitudes de orgullo o desinterés que impiden la entrada de la Palabra.
2. Profundizar las Raíces (Quitar las Piedras)
La tierra pedregosa permite un crecimiento rápido, pero poco profundo, lo que causa que la planta se seque ante la primera dificultad. Representa a quienes tienen una fe superficial y emocional.
Acción: Estudio Profundo y Comunión Constante.
Versículo clave: "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí." (Juan 5:39, RVR60).
Cultivo: La raíz se profundiza a través del tiempo constante con la Palabra, la oración perseverante y la comunión con otros creyentes. Esto construye una fe que resiste la prueba y la persecución.
3. Eliminar las Malezas (Quitar los Espinos)
Los espinos representan las preocupaciones y distracciones que ahogan el fruto de la Palabra. Jesús identificó estos espinos como:
Las ansiedades de esta vida.
El engaño de las riquezas.
Los placeres (Lucas 8:14).
Acción: Priorizar y Vivir el Desprendimiento.
Versículo clave: "Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas." (Mateo 6:33, NVI).
Cultivo: Esto requiere disciplina y sacrificio. Es un proceso continuo de examinar qué "espinos" están robando tu tiempo, energía y atención (el materialismo, las ambiciones desmedidas, el ocio excesivo) y sustituirlos por actividades que nutran tu vida espiritual.
4. Producir Fruto y Perseverar (La Verdadera Buena Tierra) 🌳
La buena tierra es la que no solo oye y entiende, sino que retiene la Palabra y da fruto con perseverancia.
Acción: Obediencia y Amor Activo.
Versículo clave: "Pero la que cayó en buena tierra, son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia." (Lucas 8:15, RVR60).
Cultivo: El fruto del que habla la Biblia es el Carácter de Cristo (Gálatas 5:22-23: amor, gozo, paz, paciencia, etc.) y las buenas obras (Efesios 2:10). La perseverancia es la clave: seguir dando fruto a pesar de los desafíos y las demoras.
| 'Así que, por sus frutos los conoceréis. ' | San Mateo 7:20 |
En resumen: Para cultivar la buena tierra, debes comprometerte con una vida de arrepentimiento, estudio profundo de la Biblia, eliminación de distracciones mundanas y obediencia constante que se manifiesta en el amor.
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